A4, una expresión de deseo
A4, una hoja en blanco
A4 de los 40
Al menos este último año, si bien pudo haber sido muchísimo peor, no puedo decir que no fue movido, ni que no me haya hecho... envejecer? madurar? crecer? como se llame... o todo eso junto.
Si lo veo por el lado positivo, puedo decirle a la vida: Venga, déme tres docenas de años por favor, que este año es mi año en el horóscopo chino. Sí soy dragón; como no es la primera vez que escupo fuego, no debería ser una sorpresa para nadie, pero esperemos que al menos este año sirva para algo.
Pero de todas maneras: ¿Cómo pudo pasarme esto a mí con lo buena que soy? ¿Cómo puedo estar apagando treinta y seis velitas (un incendio realmente) cuando todavía no terminé de asumir siquiera mis veintiocho? No, definitivamente no tengo la madurez suficiente para lucir mis treinta y seis, alguien debería prohibirme seguir cumpliendo años hasta que no me haga cargo de ellos (qué fácil sería no?). Pero bueno, al menos que la hoja en blanco se llene como debe (y no estaría mal que se cumpla ese deseo también, aunque hay tantos otros antes en la fila)
sábado, 2 de junio de 2012
miércoles, 23 de mayo de 2012
Scary Movie 1, 2 & 3
Previously on "A la que te criaste":
(Mi suegra) Hablando del hijo de una amiga suya, la que falleció hace unos años:
(Mi suegra) Hablando del hijo de una amiga suya, la que falleció hace unos años:
L: ¿Sabés algo del hijo de Maru?
S: Sí, le está yendo muy bien en el trabajo, es tan buen chico; lástima que no pudo formar su familia...
L: Eeeehhhh.... ¿pero no tiene 26 años?
S: Sí, pero después de ahora...
Resulta que ahora estamos en el entonces "después de ahora" y la semana pasada en un cumpleaños nos volvimos a encontrar con el hijo de Maru... que ya tiene un año y medio más y una novia que superó ampliamente los 45 años... No quiero parecer de mente cuadrada, sé que los hijos biológicos no son la única opción, ni que una mujer no pueda tenerlo más allá de los 45 años, pero convengamos que no es tan fácil formar una familia a esa edad...
Lo que me lleva a pensar que mi suegra evidentemente tiene dotes de bruja. Quién iba a pensar que un "lindo muchacho" como dirían las no-tan-jóvenes con un buen trabajo, excelente persona... iba a terminar con una novia como veinte años mayor que él? Da miedo pensarlo.
Bien, aquí no termina la trilogía del terror. Luego de eso, en dos oportunidades mi madre me acusó de ser "igualita a tu suegra". Convengamos que mi mamá es muy original a la hora de criticar a la gente, pero original no quiere decir menos efectivo sino todo lo contrario. Realmente me aterroriza pensarlo.
A todo esto en el serpentario sucedió lo que ya me venía temiendo hace unos cuantos meses (por no decir años): la pichi más acomodada entre las serpientes presentó un proyecto parecido al mio para el año que viene... y parecido al mio significa que seguro la serpiente mayor le "prestó" el mío "para inspirarse"... o sea, en definitiva mi madre tiene razón. Soy igual que mi suegra, por lo tanto soy bruja... y si eso era obvio y no hacía falta ser bruja para pronosticarlos debo informar que estoy deseando con todas mis fuerzas que no se lo aprueben. Sé que seguro se lo aprobarán y para ella no será más que un trámite, y probablemente hasta esté gastando la plata por adelantado, y no pasando las de Caín como yo a ver si me lo aprobaban o me dejaban afuera de todo...
pero igual mis deseos no son los mejores, lo confieso (probablemente en castigo, solo sirva para llevarme una desilusión, pero para qué negar nuestros instintos naturales.... )
Listo, ya les di miedo? ¿miedito aunque sea?
miércoles, 25 de abril de 2012
¡Pero si estás igual!
Ayer era un día que estaba esperando hace mucho tiempo. Para ser más precisos desde 2003. No no se trata de mi casamiento, ni del nacimiento de un hijo, ni nada tan trascendente. Solamente se trataba de que ayer tenía que renovar mi credencial del trabajo. ¿Por qué esperaba esta renovación tan ansiosamente? Porque desde el momento en que me dieron la primera detesté la foto. A eso sumemos que ya no llevo ese peinado (y uno se pregunta por qué tanto tiempo lo usé) y que estoy en musculosa, lo que en ese momento era normal y aceptable por el cargo que tenía y porque tenía casi diez años menos, pero hoy en día totalmente inaceptable (aunque en el exterior estemos con una temperatura cercana a los ochocientos cuarenta y tres grados como hacía el día de aquella foto, allá lejos y hace tiempo)
Como no podía ser de otra manera, a pesar que me piené y me vestí acorde a la ocasión, la foto nueva me desagrada tanto o más que la anterior. El pelo de tanto plancharlo pareciera que lo tengo pegado al cráneo, pero bueno, a ese respecto mea culpa; en vez de mi estival atuendo me vestí de negro, parezco Morticia Adams, pero en fin, mea culpa; me da la impresión que salí con un ojo más abierto que el otro, culpa del fotógrafo, o de la cámara, o de quien sea... y además de todo me veo más... vieja! Más vieja, no vieja directamente, que se entienda, pero igual... si tuviera que definirlo objetivamente diría que por ahí más ojerosa, o con las lineas de expresión más marcadas (culpa de la misma empresa y las serpientes que lo habitan?). Pero para decirlo de entre casa, en la otra foto, la de hace ocho años y medio, esa que detestaba... me doy cuenta que me veo más joven. No sólo más joven, de hecho desborda juventud esa foto.
Ya sé que pasó el tiempo, y otras tantas cosas; pero en líneas generales nunca me vi peor que antes (quitando el embarazo). Aclaro, no es que nunca me haya considerado una belleza ni muchisimo menos, pero entre eso y que las mujeres de la familia en general envejecen bastante bien, creía tener alguna especie de seguro genético contra el envejecimiento.
Igual es la foto, lo aseguro, el espejo afirma otra cosa, tan mal no estoy. Pero ya estoy deseando que pasen algunos años para reemplazar esta credencial (en el caso que en "algunos años" yo siga trabajando ahí, claro está). ¡Como si dentro de unos años vaya a verme mejor!
Horas más tarde, ese mismo día, aún con el mismo atuendo, peinado, maquillaje, accesorios y todos los etcéteras, me subo a un colectivo (repleto) me paro al lado de una chica que se da vuelta y me mira con cara de algo más que estar interesada por la hora o el recorrido de esa línea.
"¿Vos fuiste compañera de colegio de Tomy S.?" (convengamos que S. es un apellido nada común)
"No, pero sí fuimos al mismo colegio, él estaba un año menos que yo"
"Ahhhhhh, me parecía, yo también fui al colegio"
(me enferma un poquito esa forma que tienen los alumnos y ex alumnos del cole donde yo fui de llamar al colegio simplemente "el colegio", como si fuera el único, como si todas las demás personas no estudiaran en un colegio!). Ok, yo para reconocer gente soy un cero a la izquierda, pero me decís el nombre y te saco toda la biografía. Esta chica no sólo es la novia del mencionado Tomy, sino que además es la hermana de una concuñada de mi primo (se entiende?), amén de ser prima en un grado tan lejano que ya se perdió la cuenta. La cuestión es que a esta chica yo no la veía desde hacía por lo menos diez años (o al menos hace ese tiempo que no la reconozco). Debo decir que estaba muy pero muy linda, y eso a las mujeres en general nos hace sentir bastante en desventaja...
Pero como el razonamiento no es mi fuerte, no fue sino hasta que llegué a casa más tarde que me puse a pensar que si me reconoció después de tanto tiempo es que tan mal, o tan vieja, no debo estar después de todo.
Yo que soy tan reacia a esa cuestión de reuniones de ex alumnos y similares, debo reconocer que en este caso al menos, el encuentro fue providencial.
Como no podía ser de otra manera, a pesar que me piené y me vestí acorde a la ocasión, la foto nueva me desagrada tanto o más que la anterior. El pelo de tanto plancharlo pareciera que lo tengo pegado al cráneo, pero bueno, a ese respecto mea culpa; en vez de mi estival atuendo me vestí de negro, parezco Morticia Adams, pero en fin, mea culpa; me da la impresión que salí con un ojo más abierto que el otro, culpa del fotógrafo, o de la cámara, o de quien sea... y además de todo me veo más... vieja! Más vieja, no vieja directamente, que se entienda, pero igual... si tuviera que definirlo objetivamente diría que por ahí más ojerosa, o con las lineas de expresión más marcadas (culpa de la misma empresa y las serpientes que lo habitan?). Pero para decirlo de entre casa, en la otra foto, la de hace ocho años y medio, esa que detestaba... me doy cuenta que me veo más joven. No sólo más joven, de hecho desborda juventud esa foto.
Ya sé que pasó el tiempo, y otras tantas cosas; pero en líneas generales nunca me vi peor que antes (quitando el embarazo). Aclaro, no es que nunca me haya considerado una belleza ni muchisimo menos, pero entre eso y que las mujeres de la familia en general envejecen bastante bien, creía tener alguna especie de seguro genético contra el envejecimiento.
Igual es la foto, lo aseguro, el espejo afirma otra cosa, tan mal no estoy. Pero ya estoy deseando que pasen algunos años para reemplazar esta credencial (en el caso que en "algunos años" yo siga trabajando ahí, claro está). ¡Como si dentro de unos años vaya a verme mejor!
Horas más tarde, ese mismo día, aún con el mismo atuendo, peinado, maquillaje, accesorios y todos los etcéteras, me subo a un colectivo (repleto) me paro al lado de una chica que se da vuelta y me mira con cara de algo más que estar interesada por la hora o el recorrido de esa línea.
"¿Vos fuiste compañera de colegio de Tomy S.?" (convengamos que S. es un apellido nada común)
"No, pero sí fuimos al mismo colegio, él estaba un año menos que yo"
"Ahhhhhh, me parecía, yo también fui al colegio"
(me enferma un poquito esa forma que tienen los alumnos y ex alumnos del cole donde yo fui de llamar al colegio simplemente "el colegio", como si fuera el único, como si todas las demás personas no estudiaran en un colegio!). Ok, yo para reconocer gente soy un cero a la izquierda, pero me decís el nombre y te saco toda la biografía. Esta chica no sólo es la novia del mencionado Tomy, sino que además es la hermana de una concuñada de mi primo (se entiende?), amén de ser prima en un grado tan lejano que ya se perdió la cuenta. La cuestión es que a esta chica yo no la veía desde hacía por lo menos diez años (o al menos hace ese tiempo que no la reconozco). Debo decir que estaba muy pero muy linda, y eso a las mujeres en general nos hace sentir bastante en desventaja...
Pero como el razonamiento no es mi fuerte, no fue sino hasta que llegué a casa más tarde que me puse a pensar que si me reconoció después de tanto tiempo es que tan mal, o tan vieja, no debo estar después de todo.
domingo, 8 de abril de 2012
"Y, si a vos te hace feliz..."
Esta es una frase característica de mi madre, cuando tiene que decir de modo elegante "qué loco que estarás como para que semejante situación te ponga feliz"
Pero, como hablábamos antes de locura, bien dice el dicho: cada loco con su tema. Sino no se explica que mi marido esté feliz por haber cumplido cuarenta años, y no conforme con eso, haya querido una mega fiesta para celebrarlo. La verdad me cuesta mucho entender que a alguien le pueda hacer feliz pasar de la década de treinta a la de cuarenta, y mucho menos para festejarlo con tanta pompa....pero "si a vos te hace feliz" ; y si tu mujer no te deja después de atender cada uno de tus caprichitos de quinceañero... (por lo que además tuvo que dejar abandonado su blog)... será que los hombres como no tuvieron fiesta de quince se desquitan con la de cuarenta?
Este último miércoles, víspera de los feriados por Semana Santa, iba a retirar a MC al mediodía del jardín para irnos unos días afuera. La escapada finalmente no se materializó (a quienes íbamos a visitar se nos adelantaron y vinieron ellos), sin embargo eso no la desanimó demasiado, ya que a su primita la iba a ver igual (o como se llame el vínculo entre uno mismo y el ahijado de su propia madre). En cambio sí le preocupaba que de todas maneras la fuera a buscar al mediodía al colegio. Le iba a decir que no tenía sentido, pero súbitamente recordé cuando una vez mi papá nos vino a retirar al mediodía al colegio para irnos de viaje, y creo que estuve toda la semana más emocionada por eso que por el viaje en sí... bueno o casi Cuestión que con la autorización ya pedida en el cole pensé que bien podía cambiar una tarde de serpentario por una con mi hija. Así que yo (sí, yo misma) ahí estaba en la entrada del jardín del colegio al mediodía retirando a mi hija. Que se entienda, ella ama su jardín, y ama a sus amiguitos (casi tanto como yo detesto el serpentario y sus habitantes, como para darse una idea) pero la idea de pasar una tarde diferente era demasiado tentadora.
Fuimos a un McDonalds, compramos su cajita feliz, fue al pelotero, después fuimos a la plaza (hacía siglos que no íbamos a esta hora, antes que esté atestada) más tarde compramos cajitas y figuras de madera y acrílicos para pintarlas. Luego hicimos una importante inversión doméstica y adquirimos un changuito (pobre Lily, va a tener que pasear con él en todo su rosado esplendor). Por supuesto, más tarde era menester estrenarlo, así que fuimos al super, y ella chocha manejando el carrito vacío a la ida, metiendo todo junto a medida que la cajera iba despachando los distintos productos. Para coronar la noche y víspera de feriados (repito, adora su colegio, pero levantarse a la mañana todavía es un punto álgido, y si sale a los padres, lo será toda su vida) pedimos pizza y se pudo quedar levantada mirando por enésima vez "El diario de la princesa".
Todo esto no sale de la rutina habitual de la mayoría de las personas pero la gorda estaba tan feliz como si hubiera ido a Disney.. y bueno "si a vos te hace feliz..."
Es de público conocimiento que esta semana, conmemorando el centenario del viaje inaugural (y hundimiento) del RMS Titanic, se reestrena la última película sobre el tema, pero ahora en 3D. Ya le advertí a mi marido que pensaba ir, verla de nuevo en la pantalla grande con las mejoras que tenga para ofrecer, sentirme de nuevo de vientipocos y llorar como un marrano al final (sí, este es mi lado cursi). Él no puede entender cómo alguien quiere ir a ver una película donde uno ya sabe el final, para volver a indiganrse con la impericia de tanta gente junta, el sufrimiento de 2200 almas, y más en una versión que es bastante inexacta respecto de los hechos reales.... "pero si a vos te hace feliz..." vamos! (así que ya saben, escucho ofertas en lo que a cuidar a MC esa noche se refiere!). Menos mal que al que le gustan los barcos y entiende sobre el tema es él!
Hace unos días leyendo el blog de Mai me encuentro con semejante premio:
junto con esta hermosa dedicatoria: "Lola, madre, esposa y trabajadora argentina que sigue viviendo en la Argentina. Escribe largo y tendido, pero es un gusto leerla. Cuenta sus luchas cotidianas y còmo trabajar en un serpentario y no morir envenenada!"
Gracias Mai!
Por supuesto no puedo menos que ponerme super feliz. Tal vez, cualquier persona que no tenga blog no entenderá la emoción y probablemente diría con cara de poco convencimiento: "y bueno, si a vos te hace feliz..." Pero como afortunadamente estamos en el universo blogger, calculo que todos sabrán esta vez a qué me refiero.
¿Los demás, alguna vez fueron víctimas (uno mismo, o sus gustos y preferencias) del famoso "y, si a vos te hace feliz..." viendo en la cara del otro su más profunda duda respecto de la propia salud mental?
Pero, como hablábamos antes de locura, bien dice el dicho: cada loco con su tema. Sino no se explica que mi marido esté feliz por haber cumplido cuarenta años, y no conforme con eso, haya querido una mega fiesta para celebrarlo. La verdad me cuesta mucho entender que a alguien le pueda hacer feliz pasar de la década de treinta a la de cuarenta, y mucho menos para festejarlo con tanta pompa....pero "si a vos te hace feliz" ; y si tu mujer no te deja después de atender cada uno de tus caprichitos de quinceañero... (por lo que además tuvo que dejar abandonado su blog)... será que los hombres como no tuvieron fiesta de quince se desquitan con la de cuarenta?
Este último miércoles, víspera de los feriados por Semana Santa, iba a retirar a MC al mediodía del jardín para irnos unos días afuera. La escapada finalmente no se materializó (a quienes íbamos a visitar se nos adelantaron y vinieron ellos), sin embargo eso no la desanimó demasiado, ya que a su primita la iba a ver igual (o como se llame el vínculo entre uno mismo y el ahijado de su propia madre). En cambio sí le preocupaba que de todas maneras la fuera a buscar al mediodía al colegio. Le iba a decir que no tenía sentido, pero súbitamente recordé cuando una vez mi papá nos vino a retirar al mediodía al colegio para irnos de viaje, y creo que estuve toda la semana más emocionada por eso que por el viaje en sí... bueno o casi Cuestión que con la autorización ya pedida en el cole pensé que bien podía cambiar una tarde de serpentario por una con mi hija. Así que yo (sí, yo misma) ahí estaba en la entrada del jardín del colegio al mediodía retirando a mi hija. Que se entienda, ella ama su jardín, y ama a sus amiguitos (casi tanto como yo detesto el serpentario y sus habitantes, como para darse una idea) pero la idea de pasar una tarde diferente era demasiado tentadora.
Fuimos a un McDonalds, compramos su cajita feliz, fue al pelotero, después fuimos a la plaza (hacía siglos que no íbamos a esta hora, antes que esté atestada) más tarde compramos cajitas y figuras de madera y acrílicos para pintarlas. Luego hicimos una importante inversión doméstica y adquirimos un changuito (pobre Lily, va a tener que pasear con él en todo su rosado esplendor). Por supuesto, más tarde era menester estrenarlo, así que fuimos al super, y ella chocha manejando el carrito vacío a la ida, metiendo todo junto a medida que la cajera iba despachando los distintos productos. Para coronar la noche y víspera de feriados (repito, adora su colegio, pero levantarse a la mañana todavía es un punto álgido, y si sale a los padres, lo será toda su vida) pedimos pizza y se pudo quedar levantada mirando por enésima vez "El diario de la princesa".
Todo esto no sale de la rutina habitual de la mayoría de las personas pero la gorda estaba tan feliz como si hubiera ido a Disney.. y bueno "si a vos te hace feliz..."
Es de público conocimiento que esta semana, conmemorando el centenario del viaje inaugural (y hundimiento) del RMS Titanic, se reestrena la última película sobre el tema, pero ahora en 3D. Ya le advertí a mi marido que pensaba ir, verla de nuevo en la pantalla grande con las mejoras que tenga para ofrecer, sentirme de nuevo de vientipocos y llorar como un marrano al final (sí, este es mi lado cursi). Él no puede entender cómo alguien quiere ir a ver una película donde uno ya sabe el final, para volver a indiganrse con la impericia de tanta gente junta, el sufrimiento de 2200 almas, y más en una versión que es bastante inexacta respecto de los hechos reales.... "pero si a vos te hace feliz..." vamos! (así que ya saben, escucho ofertas en lo que a cuidar a MC esa noche se refiere!). Menos mal que al que le gustan los barcos y entiende sobre el tema es él!
Hace unos días leyendo el blog de Mai me encuentro con semejante premio:
junto con esta hermosa dedicatoria: "Lola, madre, esposa y trabajadora argentina que sigue viviendo en la Argentina. Escribe largo y tendido, pero es un gusto leerla. Cuenta sus luchas cotidianas y còmo trabajar en un serpentario y no morir envenenada!"
Gracias Mai!
Por supuesto no puedo menos que ponerme super feliz. Tal vez, cualquier persona que no tenga blog no entenderá la emoción y probablemente diría con cara de poco convencimiento: "y bueno, si a vos te hace feliz..." Pero como afortunadamente estamos en el universo blogger, calculo que todos sabrán esta vez a qué me refiero.
¿Los demás, alguna vez fueron víctimas (uno mismo, o sus gustos y preferencias) del famoso "y, si a vos te hace feliz..." viendo en la cara del otro su más profunda duda respecto de la propia salud mental?
lunes, 12 de marzo de 2012
45 Productos
Son los que separan el "tengo sueño"...
... del "me voy a dormir"
Al menos un domingo a la noche (los lunes en el trabajo es día de presentaciones, clientes, etc). De todos modos, una noche cualquiera podríamos bajar a los umo unos diez o quince productos, no más.
Me quedé tan anonadada de ver todo junto lo que uno usa antes de irse a dormir (tengan piedad con mis matemáticas, el número 45 es representativo, no es que no sepa contar... o al menos que no se note!)
Dar la cara
El resto de mi humanidad
(la sculptage faltó a la foto de familia de más arriba)
Las garras
La botica
(me doy cuenta que me faltóel detalle de la peluca)
Lo único de todo esto que era un chiste
No soy Marilyn (aún)
¡Con razón empiezo cansada la semana!
Y a ver si alguien se anima a hacer lo mismo en su propio blog....
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Locuras mías,
Los 30 (y pico),
Mejor tomarlo con Coca Cola
jueves, 8 de marzo de 2012
Paralelismo
Mi papá tuvo la desgracia de perder a su propio padre siendo aún bastante joven. Por aquel entonces, como solía estilarse, quedó a cargo de su familia: madre, hermana, hermano adolescente y hermano púber.

Años después, a mi pesar, me reconozco en los gestos de mi papá... no sé si soy la única, pero me parece extraño que mis autos no tengan alma... si saben tener cada personalidad!
Pocos años después los otros dos hermanos ya habían aprendido y tenían edad de manejar. A la hermana no le interesaba y la madre no sabía hacerlo. La solución en ése entonces fue vender el señor auto familiar y aportar alguna suma de dinero para obtener dos autos standard. Siempre me imaginé a los tres hermanos en esa democracia automovilistica y me resultaba muy simpático.
Transcurridos unos veinticinco o treinta años desde aquellas juveniles épocas mi papá se encontró con que tenía un auto, dos hijas jóvenes que ya sabían manejar, una esposa a la cual no le interesaba (a pesar de haber manejado muchísimo de soltera) y un perro que no sabía.
Para solucionar el problema, mi papá en su infinita sabiduría recurrió a la misma solución de aquella vez: dos autos para tres personas no era un mal promedio.
Claro que yo nunca había entendido muy bien que ése no era precisamente el criterio, sino éste otro: "un auto para mí, el otro para todos los demás"
Por lo menos esta vez no tuvo que vender su auto para eso, no estaba bien que para proveer a sus hijas de un auto tenga que desprenderse de su hijito varón de turno.

Años después, a mi pesar, me reconozco en los gestos de mi papá... no sé si soy la única, pero me parece extraño que mis autos no tengan alma... si saben tener cada personalidad!
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Allá no tan lejos y no hace tanto tiempo,
Bizarro,
La Tribu
lunes, 27 de febrero de 2012
Apuntes estivales
Supongo que en tres años y medio de blog habré dejado traslucir en más de una ocasión que puedo ser cabeza dura, terca e hija del rigor (y sino miren cuándo vengo a publicar la entrada acerca de las vacaciones... en el último día oficial de vacaciones, precisamente!)
Bueno, como siempre hay un roto para un descosido, como suelen decir mi madre, mi jefa y otras mujeres que me han determinado de alguna manera, encontré a alguien que me hiciera la competencia.
Muchos recordarán que estaba por empezar un nuevo contrato, que apenas saliera tenía que presentarme, por lo cual no quería irme de vacaciones. Pero pensando en el resto de la familia, no me pareció justo así que le planteo a mi medio lima-limón "vamos de vacaciones a algún lugar cerca, o con buenos accesos, de donde sea fácil volver con el auto o en avión en caso que me llamen que tengo que empezar inmediatamente"
Bueno, esta es la idea que tiene mi marido respecto de esa especie de lugar:
(Tengo la impresión que alguien se quedó con las ganas de participar en el Dakar este año)
¿alguien puede señalarme dónde está el aeropuerto?
Un lugar donde haya señal de celular
está bien que pedí que hubiera poca gente, pero... habrá vida en este planeta?
Sí, parece que sí, porque todo este viaje fue para encontrarnos finalmente con:
Autos...
...y más autos (mencioné otra cosa que esperaba de las vacaciones era cambiar de aire?... parece que cambié de nafta nomás)
Un embotellamiento es la clase de experiencia de la que uno carece en la vida cotiana de una gran urbe y desea experimentarla al menos en vacaciones... o era al revés?
Pero todo valió la pena porque conocimos...
el mar! Que sospechosamente es muy parecido al atlántico... no sé muy bien por qué... tendrá algo que ver que ambos son océanos? Todo bien con la otra orilla pero honestamente no encontré demasiado después de dos días de viaje, que no pudiera encontrar a cuatro horas de Buenos Aires...
Conocen a alguien más mala onda que yo?
Probablemente, en lo que a vacaciones se refiere, no.
Dispuestos a emprender la retirada, mi perfecto marido cumplió con otro de mis requisitos de las vacaciones: que no hiciera tanto calor
Si cartelito, no te preocupes que no vamos a desobedecer, o nos hacemos pomada, literalmente
Y por estos parajes debíamos andar cuando me mandan el mail que mi contrato nuevo había comenzado... se imaginan que había para elegir 3G, WiFi e incluso 4G debía haber (que yo no tengo, pero seguro que había.... 4Gatos locos... bah, no eramos 3!)
Algunas horas más tarde, de vuelta en la civilización, por fin pude conectarme para recibir esa noticia que estaba esperando hace tiempo, mi contrato nuevo había comenzado y debía presentarme al día siguiente...
Cosa de que el efecto terapéutico de las vacaciones se vaya antes de que éstas hayan concluido.
Esperemos al menos que ese cielo sea algo así como un buen presagio, o la calma después de la tormenta laboral.
Y esto es todo a lo que a vacaciones se refiere... vaya uno a saber por cuánto tiempo más!
domingo, 12 de febrero de 2012
Los locutores y sus dilemas de conciencia

No voy a mentir y decirles que esta inquietud me surge porque en 4º año de la secundaria pensaba en anotarme en el ISER, ya que quien me haya escuchado hablar sabe que es más probable que me tomen de crecepcionista en el Mater Dei, y eso ya es mucho decir.
Simplemente me surgió la duda mirando los otros días algunos comerciales firmados por "Presidencia de la Nación".
Porque una cosa es mentir un poquito, y expresar alegremente que un jabón te va a hacer más inteligente, o que comprando un frasco determinada mayonesa vas a conseguir numerosos amantes (amantes dije, no novios!) o que limpiando toda tu casa con algo muy parecido a lo que comprarían nuestras abuelas en la feria podés alcanzar un estado cercano al nirvana. Porque es como que hay un juego que nadie expresa, pero que todos sabemos que lo estamos jugando, y en el fondo, a todos nos gusta que nos digan mentiras chiquitas en las que todavía nos gusta creer.
Pero de aquí a las publicidades mencionadas más arriba, hay un salto bastante grande. Digo yo, si uno no cree en nada de lo que está diciendo, cómo ponés voz de convincente. ¿Cómo será escucharte por la tele diciendo algo cuando pensás todo lo contrario?
Supongo que en definitiva de eso se trata lo de ser profesional.
Hasta aquí llegaba el post cuando lo escribí... en junio de 2008! Así tal cual, hasta el dibujito (más propio de esas épocas del blog que en las actuales, donde probablemente hubiera elegido otra, pero no quería modificar el post original)
No recuerdo que publicidades estaban en juego en aquel entonces, ni por qué finalmente no lo publiqué. Será que no me gusta hablar demasiado de política, o vaya uno a saber por qué quedó todo este tiempo en el borrador
Pero después de encontrarme con la siguiente publicidad (por si alguien todavía no la vio):
esto es lo más benevolente que se me ocurrió escribir (o editar, mejor dicho)
... y sigue pendiente el post-post-vacaciones...
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Altas esferas,
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domingo, 5 de febrero de 2012
El que se va sin despedirse...
Cómo son las cosas... antes uno hacía un post pre-vacacional y otro después. No sólo eso, antes uno planeaba las vacaciones minimamente y volvía con tiempo como para escribir un post... bueno no se ilusionen, la próxima entrada no se salvan de mis vacaciones.
Mientras tanto, el día que estaba volviendo me llega un mail en el que me informan que empieza mi contrato nuevo.... y qué nervios! El resto de esta semana estuve haciendo trámites, pero este lunes amén de algunos trámites más debo empezar efectivamente. Volver a mi sector... verles las caras... y como decía Felipe lo peor no es el primer día sino todos esos malditos días subsiguientes.
En fin, cuando parecía que me quedaba sin ideas para el blog siempre aparece algún problema en el trabajo para remontar un poco el barrilete, aunque calculo que estaré bastante complicada con los tiempos... veremos qué sale.
No se imaginan los nervios que tengo, y lo que estoy deseando que ya sea, por lo menos, el viernes que viene a la tarde.
domingo, 1 de enero de 2012
Esa delgada línea
¿Era yo la que me quejaba de cómo había empezado el año pasado? ¡No sé de qué! En esta familia sí que sabemos divertirnos. Lo digo en serio, anoche mandamos a la parrilla a todo bicho que caminaba, probamos uvas en todas las versiones imaginables, malbec, cabernet, chablis, pinot noir, pasas rubias, negras y frescas. Prendimos estrellitas, bengalas, cañitas voladoras (y demás pirotecnia a la que yo no me acerco).
Sin que esos excesos tuvieran nada que ver (o eso suponemos) a las cuatro de la tarde estaba tratando de mantener la atención de mi papá esperando que Facundo acercara el auto para llevarlo al hospital.
Y para mantenerlo conciente, buscaba desesperadamente temas que le pudieran interesar, sin entristecerlo, y no encontraba ninguno: autos no, porque hace algunos meses le prohibimos que siguiera manejando y todavía llora a su adorado auto, de los tiempos de la quinta lo mismo, de las buenas épocas de Pinamar mucho menos porque esta era la fecha exacta en que solíamos ir para allá. Recordar a su madre y hermana también lo iba a poner triste; incluso un día como hoy podía pasar lo mismo con nuestro perro, que pasó a mejor vida hace unos años.
Realmente me desesperaba porque sentía que mientras trataba de aferrarlo a la vida, no había ningún hilo, ningún cable que lo mantuviera conectado a este mundo. Claro, la esperanza nunca se pierde... por qué no hablarle de María Clara?
Gracias hijita por ser el hilo conductor para mantener a tu abuelo conectado con este mundo.
De más está decir que cuando llegamos a la guardia parece ser que el problema proviene de un cablecito del marcapasos
Sin que esos excesos tuvieran nada que ver (o eso suponemos) a las cuatro de la tarde estaba tratando de mantener la atención de mi papá esperando que Facundo acercara el auto para llevarlo al hospital.
Y para mantenerlo conciente, buscaba desesperadamente temas que le pudieran interesar, sin entristecerlo, y no encontraba ninguno: autos no, porque hace algunos meses le prohibimos que siguiera manejando y todavía llora a su adorado auto, de los tiempos de la quinta lo mismo, de las buenas épocas de Pinamar mucho menos porque esta era la fecha exacta en que solíamos ir para allá. Recordar a su madre y hermana también lo iba a poner triste; incluso un día como hoy podía pasar lo mismo con nuestro perro, que pasó a mejor vida hace unos años.
Realmente me desesperaba porque sentía que mientras trataba de aferrarlo a la vida, no había ningún hilo, ningún cable que lo mantuviera conectado a este mundo. Claro, la esperanza nunca se pierde... por qué no hablarle de María Clara?
Gracias hijita por ser el hilo conductor para mantener a tu abuelo conectado con este mundo.
De más está decir que cuando llegamos a la guardia parece ser que el problema proviene de un cablecito del marcapasos
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